fbpx

PASSWORD RESET

Un grupo de chicas dispuestas a hacer ruido, a escribir y a relatar experiencias personales para hablar de lo que nos pasa, nos interesa y nos incomoda.

¿De verdad está mal ser intensa?

830
Inicio » Gallery » ¿De verdad está mal ser intensa?
Compartir
  • 32
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
    32
    Shares

Por: Paloma Arredondo

 

Que pasaría si más a menudo escucháramos a nuestro niñ@ interior. Y más allá del cliché de “abrazar al niño que todos llevamos dentro”  me gustaría invitar a la humanidad a ser tan transparentes como lo son los niños.

Tengo más de once años trabajando con niños a lo largo de este tiempo me he especializado en entrenar niños para la escena (cine, televisión, teatro, radio -y medios que están por inventarse- siempre me ha hecho mucha gracia esa ultima modalidad que se incluye en todos los contratos) mi trabajo me ha permitido estar cerca de niños y niñas entre los 5 y los 12 años en su mayoría (luego crecieron, el rango de de edad se amplió y hoy tengo alumnos desde los 5 hasta los que ya alcanzaron la mayoría de edad).

 

Los niños aprenden lo que ven.  Trabajar con ellos  ha sido siempre lo digo el mejor ejercicio de consciencia.  Así que me gustaría compartir con más y más personas lo que yo logro captar de los mas pequeños seres que habitan este lugar pero que en ocasiones tienen una manera mucho más simple de resolver lo que los adultos a veces vemos desde nuestro lado más adulterado.

Tengo días dandole vueltas al tema de la INTENSIDAD

“¡Cuánta intensidad!”

“Es una intensa” o “Es un intenso”  (esta no es una cualidad de género)

“Se puso muy intenso”

“Empezó con sus intensidades” o un preventivo “No vayas a empezar con tus intensidades”

“Está “intenseando” …. entre otras, frases que todos hemos escuchado.

 

sensible

Por cierto está mal utilizado, ya que “intensear” no existe en el diccionario, lo busqué porque me lo decían con regularidad y pues como a mi me parecía “normal” ser como soy pues muy intensamente consulté el diccionario, así supe que y el uso correcto sería intensar, que a su vez proviene de intensificar  y esto no quiere decir más que, algo adquiera mayor intensidad….y volvemos a empezar.

Pero ¿Qué es la intensidad? Según la Real Academia de la Lengua la definición de este actualmente considerado por las multitudes “mal” es:

intensidad

De intenso.

  1. f. Grado de fuerza con que se manifiesta un agente natural, una magnitud física, una cualidad, una expresión, etc.

  2. f. Vehemencia de los afectos del ánimo.

intenso, sa

Del lat. intensus.

  1. adj. Que tiene intensidad.

  2. adj. Muy vehemente y vivo.

 

Leí y releí el significado de la palabra y de su origen ….“Intensus” en latín quiere decir “tenido hacia dentro, acción que afecta FUERTEMENTE los sentidos”

IN (hacia dentro) TENSUS (tendido, participio del verbo tendere)

Ahhhh que tranquilidad se experimenta cuando conocemos la causa o la raíz de las cosas.

Las consideradas  “persona sensibles”, a veces parecerían soberbias al decir que sienten más que los demás cuando simplemente lo hacen de forma…diferente. Quizá son más receptivos, perceptivos, obsesivos, ofuscados, maniáticos, preocupones (preocupón no existe tampoco en el “tumba burros”), obstinados…y más intensos.

 

¿Osea un intenso se toma todo muy en serio? Me pregunté, inmediatamente vino a mi una frase que me dijo una de mis alumnas en una clase, – Paloma, actuar es jugar pero tomando las cosas muy en serio– eso dijo la niña en cuestión. Yo volteé como si hubiese escuchado una iluminación de los dioses y es que eso son los niños, están tan en contacto con su ser que si se les escucha pueden ofrecernos momentos de inigualable claridad.

¡Ah! pensé, con razón existe el mito y ni tan mito de que los actores somos unos intensos. Todo nos lo tomamos muy en serio y personal ni modo en primera instancia es así luego echando mano de las terapias y cursos se puede dejar de hacerlo pero todo “nos afecta” claro, y eso no es exclusivo de los actores es propio de los seres humanos sensibles. Sólo que ahora en “Los Tiempos del Zen” ¿Por qué le tenemos miedo a ser intensos o a que alguien más “se nos ponga” intenso?

vive intensamente

Y es que en la actualidad la cortesía muchas veces se confunde con galantería y la educación o el compromiso con intensidad. ¿Cómo? sí hoy en día, si eres cortés con alguien hombre o mujer en muchas ocasiones el individuo en cuestión te ve como amenaza y piensa que le estas echando los perros, tirando los tejos o lanzando el calzón.  Así como se encuentra “lógico” (lo entrecomillo porque es una ironía) ante una demanda de educación o compromiso que al que la requiere se le llame: intenso. Por ejemplo “Ay se sintió porque llegué media hora tarde, qué intenso”, “Le llevó unas flores a su suegra, qué intensa”, “Está siguiendo al pie de la letra las instrucciones, qué intenso” “Cuidó cada detalle, que intensa”, “Se conocieron, se la pasaron bien, él la buscó, ella respondió, se gustaban…uno se enamoró ¡Ay qué intensa!” “Corrió un maratón, qué intenso” “Va a hacerle una fiesta sorpresa, qué intenso” “Se fue a viajar sola, qué intensidad” “Escribe poemas de amor, qué intenso”

Y sigo con mis preguntas…

¿Qué habría sido de la historia de la humanidad si Einstein, Galileo, Sor Juana, Shakespeare, Platón, Cristobal Colón,  Isaac Newton, Jesus, Nelson Madela, Thomas Alba Edison, Beethoven, Van Gogh no se hubieran puesto intensos?

Sí, soy vehemente en mis afectos no encuentro otra manera de querer. Apasionada por lo que hago, me gusta sentirme viva, que las cosas me signifiquen, lo elijo por encima a que “me den lo mismo”.

En ocasiones mi intensidad me ha llevado a darle uno que otro trancazo sacudidor al ego, sin embargo, con el tiempo ya que ha pasado el dolor, agradezco la experiencia.

La intensidad es como la energía, la necesitamos para vivir, simplemente  hay que saberla administrar.

Por eso no he dejado de ser intensa, sólo dejé de verlo como algo negativo para enfocarme en darle fuerza esas áreas de la vida que se pueden mejorar. Estar atenta a los procesos y confiar en ellos  para ejercitar la paciencia, que bien equilibrada con la capacidad de vivir con todos los sentidos al máximo da testimonio de plenitud.

¿Por qué no aprendemos de la intensidad que muestran los niños? Los niños viven con vehemencia, no calculan sus afectos, son transparentes y cuando quieren algo se comprometen firmemente con su deseo (a ellos no les afecta que les digan tercos)

 

Así que si  dejo de pensar que está mal ser intenso, elijo cuándo, cómo y con quién puedo ¡VIVIR INTENSAMENTE!


Compartir
  • 32
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
    32
    Shares

SPREAD THE LOVE

¡Te compartimos LINKS que nos gustan y NOTICIAS de la semana!

WP Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com